domingo, 23 de diciembre de 2012

Lo que me hace grande


No sé si os habéis dado cuenta de que lo que te hace grande no entiende de cómo y por qué, que es así, porque si, porque te encuentra y te escoge de entre un millón, te elige frente a miles y resulta que eres tú la persona capaz de hacer feliz a otra persona, ese sentimiento  inseparable al conocimiento que no obedece reglas ni leyes.

Acabas pasando de decir “es una persona incómoda”,  a sentir la mayor comodidad posible y no poder separarte de ella ni para lavarte los dientes. De un “quita coño” a un gran abrazo de más de media hora... Conversaciones nocturnas basadas en un profundo silencio con sólo dos miradas cruzadas.

Un cigarro después de una gran comilona, una siesta tapada como mil mantas de gran grosor, una tonta conversación, una mirada de odio seguida de un fuerte achuchón, una última patata robada, unas arcadas al lavarse los dientes o quizá hasta un mero intento de estornudo chafado por una cruel persona es lo que te hace grande, lo que m hace grande. Pequeñeces que hacen de la nada un mundo.
Un mundo que es mi mundo y me encanta.2